Escribir en Español

Según estadísticas del año 2013, el español (o como lo llaman los españoles, castellano) es el segundo idioma más utilizado en el mundo en términos del número total de hablantes nativos, tercer lugar en lenguajes más usados en la internet, y el quinto lugar en términos de lenguajes de publicación de libros. Entonces, de seguro vale la pena tener un blog bilingue, ¿no?

Cuando tuve la idea de empezar éste blog ni se me pasó por la cabeza usar la lengua de Cervantes para comunicarme con mi supuesta audiencia. Pensé, y las estadísticas en cuanto a los idiomas más leídos vs los idiomas más hablados del mundo me dieron la razón, que mi mejor oportunidad estaba en escribir Inglés. Pero esa no era la única razón para hacer mi blog exclusivamente en inglés. Cuando empecé a escribir éste blog, me preocupaban mucho más el uso regional del lenguaje, la autenticidad de mi voz como autora, y sobre todo, que a nadie del mundo hispanoparlante le importase un bledo lo que una puertorriqueña, expatriada en el universo anglófono, tuviera que decir.

Empecé preguntándome cuánta gente en el mundo habla español y cuánta gente que habla español tiene la costumbre de leer a menudo; en principio, al escribir en mi lengua materna, esa sería la extensión de mi audiencia. De acuerdo a ésta fuente, el español está entre el segundo y cuarto lugar entre los idiomas más hablados del mundo, dependiendo si coinsideras el número de hablantes nativos, el número total de hablantes (nativos o segundo idioma), o el lenguaje usado en la internet. Sin embargo, si consideramos los lenguajes de publicación de libros, según la UNESCO, el español cae al quinto lugar detrás del inglés, chino, alemán y francés, en ese orden. Aparentemente los hispanoparlantes hablamos mucho pero escribimos poco (en comparación con la cantidad de personas que somos). O quizás también escribimos tanto como hablamos pero pasamos trabajo para que alguien nos haga caso.—A ver, ustedes que leen en español y que pudieran estar potencialmente leyendo éstas palabras, ¿cuál es la proporción de libros originalmente escritos en español que han leído últimamente vs. libros traducidos al español o escritos en otros idiomas?—Es triste pasar tanto tiempo escribiendo algo que posiblemente a nadie le importa, pero eso mismo pasa al escribir en Inglés; puede haber millones de lectores potenciales haya afuera buscando que leer sin jamás tropezarse con la escritora que se está muriendo por que alguien lea lo que ella escribe. Entonces, la lógica de los los números no es razón suficiente para privarse de un idioma.

Escribir sin una audiencia definitiva es como tirarse por un precipicio con la fe absoluta de que te saldrán alas antes de llegar al suelo.

Algo un poco más preocupante para mí era la cuestión de desarrollar una voz literaria auténtica. No es fácil, me parece a mí, desarrollar tu propia voz en el idioma de tu infancia, cuando le has dado tantas vueltas al mundo que ya no eres ni de aquí ni de allá. Lo primero que se me ocurrió fue hecharle una mirada al pasado y usar esas influencias como punto de partida; lo que leí, lo que viví, lo que experimenté. Pero lo único que se me vino a la mente fueron las novelitas rosa de mi adolescencia y las telenovelas. Esa época fue maravillosa mientras duró sin embargo, le queda mal al presente. Hubo que renunciar a algo y en ese caso preferí renunciar al pasado, que queda tan lejos que me parece como si fuera otra vida.

A veces me parece que a lo que suenan los escritores puertorriqueños contemporáneos es a una telenovela extendida a la tragedia griega. Es como si hubiera una ley divina que dice que todo el mundo tiene que sonar igual, que hay que ser la cotorra del televisor o del departamento de literatura de la Universidad de Puerto Rico. Ni siquiera se puede ser la voz del barrio donde uno se crió, si es que se es valiente y se pone uno a escarbar buscando la substancia franca de los recuerdos. El hablar cotidiano y las ideas simples se suponen que no son literarios a menos que estén puestos entre comillas. Eso es lo que hay y ese es el reto. ¿Quién eres? ¿Dónde estás? ¿Qué te define como escritor o blogero?  Las respuestas a esas preguntas son las que te definen como producto deseable para un público. ¿Y qué pasa si no tienes las respuestas? Escribir sin una audiencia definitiva es como tirarse por un precipicio con la fe absoluta de que te saldrán alas antes de llegar al suelo.

Esas alas que uno quiere que le salven la vida, tienen por plumas, la conexión que exista o que uno pueda crear con esas criaturas invisibles, escurridizas, elusivas: los lectores al otro lado de la pantalla, los ojos encima del libro impreso. ¿Cómo capturarlos, si el olorcito ese a lengua materna no los hace caer en la trampa?

Quizás, el primer paso sea empezar con una audiencia cautiva: familiares y amigos. Si es que les gustara leer. No leen mucho, los que de alguna manera puedo llamar míos. Esa era la impresión que mi propia experiencia me había dado y parece que las estadísticas están de acuerdo conmigo. La realidad es que la mayoría de las personas más cercanas a mi corazón no leen a menos que no sea caso de emergencia. Excepciones notables son Papi, mi hermano menor, y uno de mis primos, que leen un poco y dicen que les gusta.  Y yo no veo a ninguno de ellos gastando diez dólares o cinco minutos de sus vidas en un libro o un blog escritos por mí. A lo mejor, si yo les doy el libro y diez dólares me hacen el favor de leerlo cuando estén muy aburridos y/o desesperados. Y a veces pienso que hasta eso es pedir mucho.

La mayoría de la gente que yo conozco, que leen ávidamente y por placer, lo hacen en inglés. El idioma más usado en la internet es el inglés y más libros se publican en inglés que en ningún otro idioma (Y en chino, pero yo no hablo chino). Entonces, ¿por qué pasar trabajo escribiendo también en español? Por amor. Por que puedo. Por mantener en forma los circuitos del cerebro que se ejercitan cuando uno domina más de un idioma. Por rebeldía. Por que no me gusta estar dentro de una u otra caja. Por crear esquemas linguísticos que se ajusten más equitativamente a la realidad globalizada y al ideal inclusivo de lo que debería ser el siglo veintiuno. Pero más que nada, por joder.

Referencias:

1. https://blog.esl-languages.com/blog/esl/most-spoken-languages-world/

Los 10 idiomas más hablados en el mundo

¿Cuál es el idioma más hablado del mundo?

2. Ser bilingüe bueno para la salud mental (en inglés).